En el
mundo en que vivimos ya no tenemos que hacernos preguntas como, “¿Qué piensan
los neo-ateos?”, “¿Cuales eran las profecías de Nostradamus?”, o “¿Cuales son
las diferencias entre las filosofías Platón y Aristóteles?”. Si tienes una
pregunta, la respuesta está a un clic de distancia. La respuestá está en tu
celular, en tu iPad, en tu laptop. Es la realidad innegable. Estamos saturados
y somos bombardeados por información de una manera que pienso que muchos de
nuestros padres no lo imaginan. Inclusive de manera que nosotros mismo no
percibimos.
Este
acceso sin precedentes a información tiene ventajas... y desventajas. No me voy
a concentrar en cuales son los pros y los contras, quizá para otro post, ya que
en lo que quiero concentrarme es: ¿cómo debemos navegar en este mar de
información al que tenemos acceso? ¿Cómo podemos vivir vidas santas y
cristianas cuando estamos siendo sutilmente influenciados por filosofías tan
diversas como los copos de nieve?
La Existencia de un Estándar.
La
Biblia, la Palabra de Dios, la cual fue exhalada o soplada por Él mismo (2 Tim.
3:16-17) y por lo tanto no tiene error alguno (Jn. 10:35: Jn. 17:17; 2 Pe. 1:21; etc.), es el estándar para la
vida de todo creyente. Es el compás que siempre apunta al norte de la verdad.
La
Biblia debe dictar tu cosmovisión. Debes llegar a conocerla tan profundamente
que cuando seas expuesto a una forma de pensar, sepas si esa filosofía es
correcta o no a la luz de las Escrituras.
La Importancia de Tener un
Estándar.
Me
encanta leer, y trato de leer de forma variada. Leo autores que me gustan, y
autores que no me gustan. Leo gente con la cual estoy de acuerdo y algunos que
me dan ganas de hacer una buena fogata con su libro. Algunos dirán que eso es
malo, y respeto esa opinión, pero creo que hoy en día es peor ser ignorante ya
que nuestra cultura es variada, sofisticada e inteligente, y los creyentes
debemos de estar preparados para conversar con cualquier persona con el
propósito de llevarlos a Cristo. Dios usa a todo tipo de personas, pero yo vivo
en una ciudad que parece cosmopolita, y por lo tanto pienso que es más sabio
saber que ignorar.
Pero
hay un peligro en leer, escuchar y ver ampliamente (por cierto, no estoy
hablando de leer, escuchar o ver cosas que sean pecaminosas, como por ejemplo
cualquier cosa que tenga que ver con fornicación o pornografía). Si uno baja la
guardia, comienza a ser influenciado.
Es por
eso que es importante poder defenderse con la Biblia. Por eso debes de leer tu
Biblia, meditarla, profundizar en ella, y que se convierta en una espada hábil
y no oxidada. Un buen soldado está familiarizado con su espada: conoce su
longitud, su peso, su filo, qué tan rápido la puede sacar de la vaina a la hora
de combate. Igual debe ser con la Biblia.
La Importancia de Entender el
Estándar.
Bien,
pero quizá dices, “Emanuel, quiero ser un cristiano bíblico... ¡pero hay tantas
opiniones en cuanto a lo que la Biblia dice!” Es verdad. Pero eso no es una
excusa.
Sí, hay
diferencias de interpretación. Sí, hay diferencias en pensamiento entre
creyentes. Pero no, no es una excusa correcta, déjame decirte por qué.
- Tu responsabilidad primaria es delante de Dios. Antes que nada, tú eres responsable delante de Dios por lo que haces o no haces. Dios dice a través de Pablo, “De manera que cada uno dará a Dios cuenta de sí” (Romanos 14:12). El que tal pastor, autor, amigo, o hermano piense o no piense de cierta manera no te excusa delante de Dios. Tu responsabilidad por ser piadoso y santo, por disfrutar de lo que Dios te ha dado, por vivir una vida sin desperdiciarla y que trascienda este mundo pasajero, es una responsabilidad personal.
- Interpretar la Biblia es una ciencia. No me malinterpretes. No estoy diciendo que debemos tratar la Biblia como un simple libro de texto. Lo que estoy diciendo es que no debes simplemente guiarte por lo que otro diga. Como los creyentes de Berea (Hechos 17:10-11), debes de escudriñar la Biblia. La Biblia se debe de interpretar de acuerdo a su contexto, dándole mucho peso a la gramática (esto es, una lectura cuidadosa de por qué algo está escrito de la manera que está escrito) y a la historia (¿Quién escribió el libro? ¿Por qué? ¿A quién? ¿En qué circuntancias? Etc.). Lo que intento decir es, sí, hay diferencias de interpretación, pero también hay mucha unidad entre verdaderos creyentes en cuanto a lo que la Biblia dice. Porque los verdaderos creyentes tenemos una pasión: en serio ver qué dice la Biblia y en qué manera impacta nuestra vida.
- No estás sólo. Con este punto intento balanciar el anterior. Dios ha establecido pastores y maestros (Eph. 4:11) con el propósito especial de enseñarte. El cristianismo no es meramente personal, aunque tiene un aspecto personal. Somos un cuerpo. Somos una iglesia. Estamos para ayudarnos unos a otros. Dios ha ordenado a pastores, a ancianos, a maestros, para guiarte, enseñarte a entender la Biblia, regañarte cuando sea necesario, y ayudarte a vivir una vida plenamente entregada al Señor. El aspecto personal y corporal de nuestra Fe es fundamental para vivir una vida para Dios.
Mi
conclusión es: debes de tener una cosmovisión Cristo-céntrica. Es decir, que
veas al mundo a través de Cristo. De su Palabra. De su Evangelio. La Biblia
debe ser tu estándar.
Es hora
de dejar la mediocridad. Es hora de dejar la excusas. Sólo Cristo es la
respuesta. Sólo Cristo es la verdad. Sólo Cristo.