Spurgeon y la Autoridad en la Iglesia
"Pueden citar a Iranio, Cipriano, Agustín o Crisóstomo; nos puedes recordar de los dogmas de Lutero o Calvino; pueden encontrar la autoridad en Simeón, Wesley, o Gill--oiremos la opinion de esos grandes hombres con el respeto que merecen como hombres; pero ya hecho eso, negamos que tengamos nada que ver con estos hombres como autoridades en la iglesia de Dios: pues nada tiene autoridad sino 'Así dice el Señor de los ejércitos'" -Charles Spurgeon, sermón, "Así dice el Señor".
¿Qué es Prevaricar?
Sermón: La Autoridad de Jesús
Artimañas del Error
En el tercer capítulo de Timoteo, el apóstol Pablo le advierte varias veces a su discípulo que tenga cuidado y evite a aquellos que tienen apariencia de piedad--es decir--, que dicen ser Cristianos, pero en realidad son engañadores (2 Tim. 3:5). Éstas personas nunca llegan al conocimiento de la verdad (v.7) y además la resisten (v.8); son "hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la fe" (v.8). Luego en el versículo 13 los llama "malos" y "engañadores"; ésta última palabra se puede traducir también como "impostores".
¿Existen éste tipo de personas hoy en dia? Sin duda alguna. El otro dia vi algunos videos de supuestos pastores y evangelistas que en el nombre de Cristo (al invocarlo, lo blasfeman) hacen diversos tipos de "milagros" y otras cosas espectaculares. Éstas personas, astutas y sin escrúpulos, usando métodos de descepción bien diseñados, hacen víctima de las personas necesitadas y dolidas. Con su apariencia de piedad y palabras suaves seducen a los necesitados, hasta traerlos a su trampa y quitarles cuanto puedan.
A veces me pregunto qué clase de persona puede hacer algo así. Supongo que es gente que no tiene temor de Dios y que no temen el seguro castigo que se les avecina.
Pedro escribió acerca de ellos: "Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme" (2 Pedro 2:1-3).
¿Qué debemos hacer como Cristianos acerca de ellos? No debemos quedarnos callados. Lo que hacen es una blasfemia contra Dios, y debemos de exponerlos a la luz de la verdad. No hay que dejar que se queden con el dinero de los pobres y necesitados, y además cometan la osadía de hacerlo en el nombre de Cristo.
Debemos ser sabios para discernir, exponer y reprimir a éstos supuestos Cristianos, que más bien son anticristos, lobos vestidos de ovejas (Cristo dijo: "Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces" [Mateo 7:15]). Si conoces a alguien que está cayendo víctima de ellos, es tu deber advertirle a esa persona.
Crisóstomo: No me puedes dañar.
Cuando Juan Crisóstomo (ca. 347-407) fue traído delante de la emperatriz Eudoxia, ella lo amenazó con desterrarlo si insistía en su independencia Cristiana como predicador.
"No me puedes desterrar, pues este mundo es casa de mi Padre".
"Pero te mataré", dijo la emperatriz.
"No, no puedes, pues mi vida está escondida con Cristo en Dios", dijo Juan.
"Te quitaré tus tesoros".
"No, no puedes, pues mi tesoro está en el cielo y mi corazón está allí también".
"Pero te alejaré de tus amigos y no tendrás a nadie".
"No, no puedes, pues tengo un Amigo en el cielo del cual no puedes separarme. Te desafío, pues no hay nada que puedas hacer para dañarme".
Mi traducción, vía http://theologica.blogspot.com
(NOTA: Aunque Crisóstomo es considerado como un "Padre" por la Iglesia Católica, un vistazo a su teología y a sus sermones son suficientes para ver que su teología está, en realidad, muy acorde con la Protestante, de tal modo que, como con San Agustín, los Reformadores apuntaban mucho hacia él.)
Reina Valera Contemporánea
La revisión de 1960 de la Biblia Reina-Valera es probablemente la más usada en toda América Latina. Me pareció interesante informarme que las Sociedades Bíblicas Unidas están preparando el lanzamiento de una nueva revisión (ojo: no una nueva traducción), llamada «Reina Valera Contemporánea», la cual será presentada este año y terminada en el 2011. En esta se han actualizado diferentes aspectos como puntuación, sustitución de palabras que ya no se usan, entre otros cambios.
Estoy contento de que, aunque la base sigue siendo el Textus Receptus, esta nueva revisión tendrá notas al pié que comparen las variaciones entre el TR y el texto crítico de Nestlé-Aland y la Biblia Hebraica Stuttgartensia. No sé todavía qué opino de que cambien los gerundios en la revisión 60, pues creo que muchas veces reflejan el tiempo presente progresivo del Griego; pero como no soy un experto en la materia, prefiero dejarle esa crítica a otros.
Mi versión favorita es la 60, aunque me gusta leer la NVI (he leído casi toda la Biblia en esta última revisión), y estoy contento de pronto tener la Reina-Valera en lenguaje moderno, porque hay que recordar que el lenguaje cambia constantemente, y hay que adecuarnos a ese cambio. Además, los primeros traductores de la Biblia siempre tenían en mente el traducir la Biblia a la vernácula. Lo más importante no es que suene bonito sino que se entienda. No digo que la belleza no es importante; solo digo que no es lo que más importa. Si el pueblo de Dios no entiende la Biblia, nos estamos regresando a la Edad Media.
Estoy a favor de tener la Biblia en el lenguaje moderno, siempre y cuando la traducción (o revisión) sea apegada a los manuscritos bíblicos, y en mi opinión, es mejor si se apega a los más antiguos.
Para más detalles, y para descargar el Evangelio de Juan en PDF, sigue el link:
Niños, Oración, y yo
Me quedé escuchando sus oraciones por unos momentos. Guardé silencio, y escuché. Sus oraciones eran simples, muchas de ellas comenzaban con: "Señor, gracias por este día...". Pero eran oraciones sinceras, que venían desde el corazón. Oraban por los demás, por hermanos de la Iglesia, por decisiones de la Iglesia, y por ellos mismos.
El Miércoles pasado tuve la oportunidad de cuidar a los niños de la Reunión Bíblica que dirige mi papá mientras tenían su reunión de oración. Me senté en la mesita, con ellos, y escuché mientras cada uno de ellos oraba por turno.
Me impresionó la seriedad con la que tomaban la oración. Ellos sabían que estaban orándole a Dios, al Creador del Universo. Me hizo reflexionar en mis propias oraciones. ¿Son verdaderas, o simples vanas repeticiones? Muchas veces me parece que al orar, solamente estamos haciendo un tipo de formalidad. Lo hacemos porque es lo que debemos hacer. No lo vemos como un privilegio. ¡Y sí que lo es! Que el Soberano Rey del Universo se digne a escuchar mis plegarias es algo que no puedo comprender, es algo completamente increíble.
Y sin embargo, nos oye. ¡Gracias, Señor, por escucharme!