"¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán." Isaías 40: 28-31
La Biblia dice que "la gloria de los jóvenes es su fuerza" (Proverbios 20:29). Muchas veces he escuchado a gente mayor decir, "Yo ya estoy viejo para eso". Normalmente se refieren a alguna actividad que requiere de energía o fuerza física. La juventud siempre es caracterizada por su energía, su vitalidad, su fuerza. Sin embargo, aún los jóvenes no pueden tener fuerza para siempre. Todos nos cansamos. Todos nos fatigamos. Llega un momento en el que tanto estudio, tanto trabajo, tantas cosas qué hacer, nos dejan medio muertos y con ganas de hibernar por una década o dos.
Isaías 40: 28-31 es un pasaje de consuelo y aliento. Este pasaje da una serie de atributos--características únicas--acerca de Dios: es eterno, es creador, es omnipotente, es omnisciente. Es este Dios quien, por su pura misericordia, da fuerzas a aquellos que están en el suelo, no por flojos, sino por tanto esfuerzo.
A aquellos que de tanto luchar tienen ya la espada impregnada a la mano; a aquellos cuyos brazos comienzan a temblar de tanto tenerlos alzadas al cielo; a aquellos que se sienten rodeados por los ejércitos enemigos; a aquellos que, como Elías, prefieren morir.
Sin embargo, a ellos Dios manda fuerzas; a aquellos que esperan en Jehová: eso quiere decir, a los que tienen su fe depositada en Él. ¡Sí, a ellos Dios levanta! Dios manda a alguien a sostener sus brazos, Dios manda un ejército innumerable para dar salvación, o manda un ángel para dar un bocado de pan.
¿Te sientes cansado, fatigado, angustiado? Espera a Jehová. Y prepárate para correr. Prepárate para lanzarte al aire y volar.