Bendiciones

No puedo imaginar cómo va a ser el futuro. A veces uno ve películas o lee libros "futuristas", pero son solamente una reflexión de la imaginación del autor. Sin duda alguna algunos autores le han "atinado", como Julio Verne o algunos analistas de los medios, quienes con precisión algo extraña han logrado predecir algunos de los inventos o situaciones del futuro. Pero la verdad es que, muchas de las cosas que leemos no son más que inventos ya creados, solamente que mejorados. Me refiero, por ejemplo, a carros que vuelan o robots inteligentes. Ambas cosas han sido ya creadas, sin embargo es interesante imaginar hasta dónde pueden llegar esos inventos.


El título de este posteo es "Bendiciones". Hoy en la tarde, mientras estudiaba y escribía un trabajo, recordé que las facilidades de estudio que tenemos hoy en día son una gran bendición, sobre todo si eres estudiante. Lo que nos separa de la información que queremos es a veces el tiempo que nos toma el teclear. Yo a veces tengo abierta una ventana con un sin número de Biblias, una en Griego, dos diccionarios, Google, Británica, y claro, Twitter.


Es increíble. No puedo ni imaginarme a Lutero o a Calvino, estudiando a la luz de una vela, con columnas de libros a su alrededor y una pluma que es de a deveras una pluma. El tiempo que nos ahorramos hoy en dia comparado al de ayer es grande.


Yo sé que hay peligros con la tecnología (como lo he dicho antes), pero no puedo más que dar gracias a Dios por las herramientas que tenemos hoy, y mirar al futuro con cierta expectación.



¿Qué es la Gloria de Dios?

¿Qué es la Gloria de Dios? Por John Piper.[1]

La gloria de Dios es la santidad de Dios en despliegue. Es decir, es la manifestación del valor infinito de Dios. Nota como Isaías cambia de "santo" a "gloria": "Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria" (Isaías 6:3). Cuando la santidad de Dios llena la tierra para que la gente la vea, a eso se le llama gloria.

El significado básico de santo es "separado" de lo común. Entonces, cuando tomas esa definición hasta significar la infinita "separación" de Dios de todo lo que es común, el efecto es hacerle el infinitamente "único"—como el más raro y más perfecto diamante en el mundo. Sólo que no existen otros dioses-diamantes. La unicidad[2] de Dios como el único Dios—su esencia como Dios—lo hace infinitamente invaluable, es decir, santo.

El significado más común de la gloria de Dios en la Biblia asume que este valor infinito ha entrado la experiencia creada. Ha, por así decirlo, brillado. La gloria de Dios es el resplandor de su santidad. Es la afluencia de su valor infinito. Y cuando fluye, es visto como hermoso y grande. Tiene infinita calidad e infinita magnitud. Así que podemos definir la gloria de Dios como la belleza y grandeza de las múltiples perfecciones de Dios.

 

 



[1] Por John Piper. © Desiring God. Website: www.desiringGod.org. Para leer todo el artículo (en inglés): http://www.desiringgod.org/ResourceLibrary/TasteAndSee/ByDate/2009/4377_Rebuilding_Some_Basics_of_Bethlehem_The_Centrality_of_the_Glory_of_God/ Traducido por Emanuel Elizondo para Las Crónicas de Emanuel.

[2] Unicidad, "cualidad de único", Real Academia Española, http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=unicidad

¡Vivos!

Las fotografías del día de los muertos me llamaron mucho la atención esta mañana. Máscaras, dulces, velas y colores son parte de la celebración. Es interesante que en muchos países alrededor del mundo se celebra un día dedicado a los muertos, como lo es el 2 de Noviembre, llamado el "Día de todos los santos". Para muchos, este día no es más que una excusa para celebrar. Para otros, es el día de los dulces gratis. Para algunos pocos es una celebración sagrada.

 

El verdadero Cristianismo no tiene nada que ver con este tipo de celebraciones. Cuando una persona muere con Cristo, tenemos la seguridad de que está en Su presencia, y nosotros no tenemos nada qué hacer prendiendo velas y poniendo dulces en su tumba.

Nosotros como Cristianos celebramos la vida. ¡La verdadera vida, la vida eterna! Pablo escribió: "Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)" (Efesios 2:4-5).

Celebrar el "Día de los Muertos" es absurdo porque, de acuerdo a la Biblia, todos están muertos y eso no es nada qué celebrar. El pecado está presente en la vida de todo ser humano y por lo tanto todos están muertos espiritualmente. Esa es una muy mala noticia. Y lo peor es que no importa qué tan viva una persona se sienta, qué tanto dinero tenga o cuanto se goce, la Biblia dice que está muerta.

Sin embrago, Dios, que es bueno y misericordioso, ama tanto al pecador que entregó a Su Hijo, su único, en rescate por los muertos. Y por medio de Cristo, todo aquel que cree es resucitado espiritualmente. Es por eso que Pablo escribe que Dios "nos dio vida juntamente por Cristo".

Cristo es el único que tiene el poder de dar vida. El día que una persona—quienquiera que sea—se arrepiente de su pecado, pone su fe en Cristo, y lo recibe como Señor y Salvador, la muerte pierde todo poder sobre esa persona.

Estar en Cristo es estar vivo.

La Reforma

Hoy celebramos los Cristianos Protestantes el Día de la Reforma, porque
un día como hoy, Martín Lutero clavó las 95 tesis. Claro que, al
clavarlas, aún era católico y su teología de la salvación por fe no
estaba completamente desarrollada, pero gracias a Dios estuvo dispuesto
a clamar en contra de las mentiras de su tiempo.

Un muy buen post por mi amigo Gian al respecto:
http://www.theolo-gian.com/2009/10/hoy-celebramos_876.html

Para leer las tesis:
http://usuarios.advance.com.ar/pfernando/DocsIglMod/Lutero_95tesis.htm

Como dije, al escribirlas, aún hay muchos rastros de catolicismo en
ellas, pero ese fue el inicio de la gran Reforma Protestante.

Manny

Cristianismo de a de veras POST DATA

Quería decir dos cositas como post data a mi posteo de ayer. Uno, se escribe "De veras", y no "Deveras". Debido a problemas técnicos no he podido cambiar el título.

 

Segundo (y más importante), el comentario de Gian me hizo ver que di mucho énfasis en cómo el liberalismo (y los movimientos emergentes, etc.) nos hacen ver mal a nosotros. Pero lo más importante es que hacen ver mal a Cristo mismo. Cuando negamos la fe, o caemos en los extremos del libertinaje o el legalismo, el nombre de Cristo es puesto en ridículo. Como dijo Pablo, "Porque como está escrito, el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros" (Romanos 2:24).

Cristianos de a deveras

Me pareció interesante lo que el famoso ateo Christopher Hitchens
escribió en referencia a su contrincante el Pastor Douglas Wilson:

"Wilson no es uno de esos Cristianos evasivos que murmuran excusándose
de cómo algunas de las historias de la Biblia son sólo "metáforas". Está
dispuesto a mantener incondicionalmente que Jesús de Nazaret fue el
Cristo y que su sacrificio redime nuestro estado de pecado, el cual es
el resultado de nuestra rebelión contra Dios. No vacila cuando le
preguntan por qué Dios permite tanta maldad y sufrimiento—por supuesto
que lo "permite" pues es el estado inescapable de pecadores rebeldes. Yo
prefiero mucho más esta sinceridad a lo vago de grupos de inter-fe y
ecuménicos que a duras penas respetan su propia tradición y quienes ven
la fe como otra palabra para organización comunitaria".

Estoy de acuerdo con Hitchens (es una de las pocas cosas en las que
concuerdo con él). ¡Hacen falta más Cristianos como Douglas! El mundo se
ríe de "cristianos" que tienen tanta vergüenza de serlo que prefieren
moldearse al mundo con la escusa de "contextualización", y peor, de
aquellos que se deshacen de la exclusividad del Cristianismo, de las
doctrinas fundamentales de la fe (como la inspiración de la Biblia o el
nacimiento virginal de Cristo) con tal de que el cristianismo no sea
"tan ofensivo y anti-intelectual". Con el slogan de los marcianitos
verdes de Toy Story dicen, "¡Somos uno!", y así destruyen la fe,
confunden a montones, y mandan al infierno a muchos.

Si nos decimos Cristianos, seámoslo de a de veras. Y si no crees en el
cristianismo evangélico ortodoxo, haznos a todos un favor y deja de
llamarte Cristiano. Nos pones a todos en ridículo. En serio.

(Hitchens y Wilson debatieron acerca del Cristianismo, Dios, y el punto
de vista ateo en la película "Collision", la cual se puede comprar aquí:
http://www.amazon.com/COLLISION-Christopher-Hitchens-Douglas-Wilson/dp/B002M3SHTO/ref=sr_1_1?ie=UTF8&s=dvd&qid=1256868065&sr=8-1).

La Ciudad Musulmana.

El muchacho que manejaba la camioneta entró al estacionamiento de un edificio que me recordaba el palacio de la caricatura Aladín. Yo y otros seis seminaristas en la camioneta nos agachamos un poco para ver bien el edificio. Tenía varias cúpulas doradas que terminaban en un pequeño mástil con la figura de una luna en la punta, y la parte de arriba de la puerta principal tenía forma similar al As de Picas en un juego de naipes. "Es la mezquita más grande de aquí," nos dijo el conductor, un muchacho de cabello rojo, barba de candado y acento sureño.

 

Al recorrer las calles y ver los anuncios en Árabe y las mujeres vestidas hasta los pies y con un velo que sólo revelaba sus ojos, pensé que fácilmente podríamos estar en Afganistán, Pakistán o Irán.

 

Pero no. Estábamos en medio de la llamada Ciudad Musulmana en Detroit.

 

Yo había viajado al Norte de EUA para asistir a unas conferencias, visitar a unos amigos y preguntar por un programa de estudios, y aprovechamos la visita para recorrer algunas de las misiones que los seminaristas del Detroit Baptist Theological Seminary intentan comenzar o seguir. Nos subimos a la camioneta, y dos de los muchachos del seminario, quienes cursan una Maestría en Divinidades, nos dieron el tour.

 

"Ya por un buen rato he intentado mudarme al corazón de la ciudad musulmán" nos contó el muchacho al volante, Richard. "Pero cada que llamo para pedir informes a una casa en renta, cortan la línea al escuchar mi inglés. Una vez intenté comenzar la conversación saludando en árabe, pero cuando escucharon mi inglés, me colgaron de nuevo".

 

Pasamos por una gasolinera, y Richard la apuntó. "Allí fue donde se hizo la gran fiesta cuando Saddam Hussein fue ejecutado. Yo y un amigo vinimos, y al principio pensaron que éramos de la policía. Cuando les dijimos que veníamos a celebrar con ellos, nos dijeron, '¡Son los primeros blancos que vienen a celebrar!' Así que nos invitaron a la fiesta y nos presentaron con algunos de sus líderes".

 

Richard, desde que lo conocí mi segundo año de mi licenciatura, tenía un corazón por los musulmanes. En ese tiempo nos contaba a mí y a otros compañeros de nuestro grupo de oración acerca de los muchachos musulmanes con quienes tenía una buena amistad y por quienes oraba para ganarlos a Cristo. Richard y su esposa desean mudarse al corazón de la ciudad, y mientras tanto, siguen teniendo compañerismo con sus conocidos musulmanes en el área. "Para darles el evangelio a veces toma tiempo", nos dijo. "Lo importante es mantener una buena amistad con ellos".

 

La ciudad musulmana en Detroit es una de las más grandes en Estados Unidos. Es impresionante estar allí. Yo nunca había visto nada parecido, aunque había escuchado de la famosa China Town o de los barrios Mexicanos. "Yo puedo escuchar el llamado a la oración desde mi casa", nos contó Richard. "Es muy… interesante".

 

Creo que algo impactante del viaje fue el ver tan claramente la necesidad del Evangelio. Todos lo necesitan, sin importar la nacionalidad, etnia o lengua. Y segundo, el mundo se está encogiendo. Aunque sin duda alguna sigue habiendo una gigantesca necesidad de misioneros en otros continentes, no debemos ignorar que mucha gente de esos continentes está viniendo a nosotros (y nosotros a ellos).

 

La mies es mucha. Los obreros pocos. ¡Roguemos al Señor, para que haya más obreros!