Ebooks

Es increíble cómo la tecnología ha cambiado nuestro mundo, en especial los medios de comunicación. Siempre he creído que los medios se pueden usar para el bien, si son usados con inteligencia y cuidado.

 

Es un placer poder ofrecer algunas de mis novelas cortas en formato ebook. Al comprar una, no solamente podrás divertirte como jamás en tu vida al leerla (está bien, estoy exagerando un poco), sino que también ayudas a un escritor a sobrevivir y comprarse una hamburguesa de vez en cuando.

 

¡Espero que les gusten! Tengo dos listas, y una en edición. Son novelas de fantasía para niños y jóvenes, aunque creo que inclusive adultos pueden disfrutarlas. Después incluiré otros trabajos, y espero tener en menos de un año lista la novela histórica que estoy escribiendo, situada en Israel en los tiempos de Cristo.

 

Para ir a mi "storefront", vayan a http://stores.lulu.com/eelizondo

 

Cualquier comentario, por favor díganme. Las portadas en estos momentos no son buenas, pero en el futuro tendré mejores. Espero después ofrecer mis trabajos más largos en papel, también

 

Sinceramente,

 

Emanuel

Regocijaos... ¿siempre?

Los mandamientos en la Biblia son imposibles de cumplir. En muchas ocasiones leo algún mandamiento y me pregunto cómo voy a poder hacerlo. ¡Imposible! Así me siento al leer Filipenses 4:4, «Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez dijo: Regocijaos».

 

Este pasaje sabemos que es un mandato porque el verbo «Regocijaos», usado dos veces en este pasaje, es un verbo imperativo. Es como si Pablo quisiera recalcar bien que su mandato no es opcional.

 

No es solamente un imperativo, sino que también debe ser una acción continua. El marco de tiempo para este mandamiento es, digamos, bastante amplio: Siempre. ¿Siempre? ¿Y qué de cuando se poncha una llanta, se la acaba la tinta a la impresora, no hay agua caliente, falla el internet, me despiden del trabajo, se va la luz, repruebo el examen, corto con mi novia, me falta dinero para pagar la luz, pierde la Selección Nacional, me pego fuerte en una uña, llego tarde a una junta, me roban mi computadora . . . siempre?

 

Sí, siempre.

 

¡Pero eso es imposible! Y es por eso que la frase entre «Regocijaos» y «Siempre» es de vital importancia: «en el Señor». ¡No en tus propias fuerzas, sino en el Señor! Esta frase se puede entender de dos maneras. Primero, que el Señor sea la fuente para cumplir el mandato. Como en Filipenses 4:13, la fuente para la fortaleza es «en Cristo», de la misma manera Cristo debe ser la fuente y poder de nuestro gozo. Debemos recordar que el gozo es una manifestación del fruto del Espíritu (Gálatas 5:22), así que es imposible tener gozo Bíblico sin la fuerza sobrenatural que proviene de una vida transformada por Cristo.

 

Segundo, que Cristo sea el objeto de nuestro gozo. La salvación que tenemos en Cristo es tan sublime que todo lo demás, todo problema, debe menguar en importancia de tal forma que nada nos pueda quitar el gozo que viene de saber que somos salvos. En un programa de detectives que vi hace poco, la pista que resolvió el caso se encontraba en el techo de la escena del crimen. Uno de los detectives al final dice algo como, «El problema es que nadie mira hacia arriba. Y la respuesta a veces está allí». Muchas veces andamos buscando la felicidad, o la respuesta a nuestras dificultades en el suelo, cuando sólo basta que miremos hacia arriba y veamos la gloria del evangelio de Cristo para encontrar allí la respuesta y darnos cuenta que, cuando Dios es nuestro Padre, lo demás son solo detallitos de la vida. ¿Apoco no es increíble que Cristo nos amo y se entregó por nosotros (Gálatas 2:20)? ¡Cristo nos amo! ¡Murió por nosotros! No hay verdad más gloriosa que esa.

 

Así que, regocijarnos es un mandato que debe ser una realidad constante, pero es imposible cumplirlo a menos que nuestra fuente de fuerza y el objeto de nuestro gozo sea Cristo. Si no eres cristiano, nunca podrás tener este gozo sobrenatural hasta que te apropies de Cristo por la fe en Su sacrificio en la cruz por ti, lo cual puedes hacer hoy mismo, allí donde estás frente a tu computadora, al arrepentirte de tus pecados y poner tu fe solamente en Cristo. De esa manera, podrás cumplir este mandato.

 

Y si eres creyente, entonces, como dice la canción para niños: «¡Sonríe! Cristo te ama».

Google Earth

Esta semana descubrí Google Earth. Es increíble. No puedo creer la cantidad de información contenida en ese programa, además de las miles de fotos que uno puede ver, y la información disponible. Se siente como viajar alrededor del mundo.
 
Al ver las fotos de diferentes partes del mundo, me doy cuenta de lo hermoso que es nuestro planeta y mucho de lo que el hombre ha hecho. Es verdad que el hombre ha causado destrucción por todas partes, pero también ha creado estructuras impresionantes. ¡Me dan ganas de viajar por todo el mundo!
 
Si tuviera 80 días de vacaciones, y el dinero de Phileas Fogg, no dudaría en recorrerlo.

C.S. Lewis, sobre el Gozo.

De la pluma de C.S. Lewis, autor de "Las Crónicas de Narnia".

 

«Nuestro Señor encuentra nuestros deseos no demasiado fuertes, sino demasiado débiles. Somos criaturas sin entusiasmo, jugando con la bebida, sexo y ambición, cuando se nos ofrece gozo infinito, como un niño ignorante que prefiere hacer pastelitos de tierra en un lodazal porque no puede imaginar lo que significa la oferta de unas vacaciones en la playa. Somos complacidos demasiado fácil» (mi traducción).

  

¡Que el Señor nos ayude a ver las maravillas de la vida cristiana, y del reino venidero! Que seamos extranjeros y peregrinos en esta tierra, y que disfrutemos de lo que tengamos, y nos gocemos inclusive en lo que no tengamos. Que toda la gloria sea para Dios.

Calvino sobre la Justificación

Juan Calvino escribió lo siguiente hablando de la Justificación. La traducción es mía:

 

«Cristo nos fue dado por la generosidad de Dios, para ser tomado y poseído por nosotros en fe. Al participar de él, recibimos principalmente una doble gracia; esto es, que siendo reconciliados a Dios a través de la inculpabilidad de Cristo, podemos tener en el cielo a un Padre de gracia en lugar de un Juez; y segundo, que santificados por el espíritu de Cristo podemos cultivar la irreprochabilidad y la pureza de vida».

 

Tomado de los Institutos de la Religión Cristiana por Juan Calvino.

 

Vía Koinonia.

Sobre Libros Viejos

Uno de los más grandes problemas con los libros nuevos es que no huelen a nada. Así es, no huelen a nada. Están hechos de papel plástico que, como el agua, son inodoros. ¡Qué tragedia!

 

El libro más antiguo que tengo hasta la fecha es un comentario del nuevo testamento, publicado hace 150 años. No es muy antiguo, pero es mucho más viejo que la mayoría de los que tengo. Las páginas están amarillas y desprendiéndose. La cubierta es de cartón duro, color verde oscuro. Y el libro huele fantástico.

 

Si, ya sé, soy extraño. ¡Pero no soy el único! Una forma de saber si una persona está obsesionada con libros es simplemente darle un libro viejo y ver si lo huele. En serio. Lo que pasa es que, leer un libro debe ser una experiencia. Cuando compro un libro, me fijo en todo. En la portada y contraportada. En qué tipografía se usó. Qué clase de papel es. ¡Todo! Si voy a pasar 6 o 7 o más horas de mi vida leyendo ese libro, quiero que valgan la pena.

 

Ese es mi mayor problema con la digitalización del libro: que se pierde la experiencia. Y tal vez cambie mi opinión un poco y termine comprando un Kindle, pero nunca será lo mismo leer Charles Dickens en un aparato que leerlo en un libro viejo que huele a madera. Acompáñalo con una taza de café, una lámpara de luz amarilla, y la máquina del tiempo se vuelve una realidad.

Alégrense las Naciones por John Piper

Aquí les paso un link al PDF online en español del libro de John Piper, "Alégrense las Naciones" (Let the Nations be Glad"). Un excelente libro acerca de las misiones y su propósito global para la gloria de Cristo.