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Mitos de la Voluntad de Dios (2)

En el post pasado vimos dos de los mitos en cuanto a la voluntad de Dios. Vamos a ver otros dos.

Mito 3: No será lo que quiero.

Este pensamiento asume que la voluntad de Dios y la nuestra siempre estarán opuestas. Es verdad que, debido a nuestra carne, muchas veces no queremos hacer lo que Dios quiere que hagamos. 

Sin embargo, la Biblia dice que podemos desear hacer lo que es correcto.

Por ejemplo, la Biblia dice que aquel que quiere ser pastor, desea una buena cosa (1 Tim. 3:1). Igualmente, desear ser enviado por Dios es un bueno deseo que podemos tener (Is. 6:8).

¡Dios puede cambiar nuestra voluntad y alinearla con la suya! Nuestro deseo puede y debe ser el mismo que el de Dios. El salmista escribe, “El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado…” (Sal. 40:8). Igualmente dice la Palabra, “Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón”.

Cuando buscamos y nos deleitamos en Jehová, nuestra voluntad estará alineada con la de Él.

Mito 4: Necesito una señal.

Este es el “síndrome de Gedeón”. Es cuando queremos que Dios nos de una señal para saber su voluntad. Algunos usan la historia de Gedeón para justificar esta práctica. 

El problema es que en Jueces 6 Gedeón no uso el vellón de lana para saber la voluntad de Dios, sino para probar a Dios con respecto a algo que él ya sabía (Jueces 6:36-37). La Biblia nunca dice que debemos seguir el ejemplo de Gedeón, quien por falta de fe y seguridad pedía señales a Dios. (De hecho, el tema del libro de Jueces es: “Cada quién hacía lo que bien le parecía” [Jueces 21:25]).

Dios tiene misericordia de nosotros, como la tuvo con Gedeón. Pero Dios quiere que tengamos fe. La fe es confiar en Dios aunque no veamos señales.

Dios quiere que tomemos sabias decisiones bíblicas, y no que estemos pidiendo señales.



En el próximo post continuaremos viendo otros mitos de la voluntad de Dios.

Mitos de la Voluntad de Dios (1)

¿Cual es la voluntad de Dios para mi vida? ¿Será difícil encontrarla? ¿Cómo la encuentro?

En los próximos posts voy a hablar acerca de la voluntad de Dios, pero primero quisiera hablar de ciertos mitos de la voluntad de Dios.* Es importante deshacernos de los mitos, y luego hablar de lo que la Biblia dice de cómo seguir la voluntad de Dios.

Mito 1: La Voluntad de Dios Está Escondida.

Dios no está en el cielo pensando: “¡A ver si logra encontrar mi voluntad! ¡Ahora sí la escondí bien!”. Claro que no.

La expresión “voluntad de Dios” aparece 23 veces en la Reina Valera 60. Algunos pasajes nos dicen claramente cual es la voluntad revelada de Dios.
  • 1Tes. 4:3 “Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación”.
  • 1Tes. 5:18 “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”. 
  • 1Ped. 2:15 “Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos”.

Claramente vemos tres aspectos de lo que Dios quiere: nuestra santificación, dar gracias en todo, y hacer el bien. 

A veces queremos que Dios nos muestre Su voluntad para algo específico en nuestra vida, ¡pero no estamos siguiendo lo que Él ya ha dicho claramente que es Su voluntad!

Mito 2: No Seré Feliz.

Este mito es muy popular, en especial entre los jóvenes. Ya varias veces alguien me ha dicho que no quería hacer la voluntad de Dios porque pensaba, “¡Me va a enviar a África!” (Por cierto tengo unos amigos en África, y son muy felices allá; para ver su sitio, clic aquí).

Para empezar, si Dios quisiera hacernos miserables, no nos pediría permiso. Segundo, este pensamiento niega la benevolencia de Dios. Dios es un Dios bueno que se preocupa por sus hijos (Nah. 1:7; Sal 106:1). Él es un buen Padre (Mt. 7:7-11) que usa lo “malo” para nuestro bien (Rom. 8:29-29).

Un gran problema con pensar que “no seré feliz” es que esto asume que estar fuera de la voluntad de Dios es mejor que seguirla.

Pero la Biblia repetidas veces nos dice que los malos no prosperarán y que la vida del incrédulo es peor que la del creyente (Prov. 13:15; Gal. 6:7; Prov. 28:14).

El camino del Señor siempre es el mejor. Como dice Eclesiastés 8:12: “Aunque el pecador haga mal cien veces, y prolongue sus días, con todo yo también sé que les irá bien a los que a Dios temen, los que temen ante su presencia”.


En el próximo post continuaremos con otros mitos acerca de la voluntad de Dios.
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*Estos posts están basados en una clase que tomé con el Dr. Greg Mazak. http://www.sermonaudio.com/source_detail.asp?sourceid=tbcgreer